El mito de las espinacas.

By | 2/23/2011 08:24:00 p. m. Leave a Comment

¿Alguna vez cuando eras niño soñabas con ser tan fuerte como popeye si te comias una lata de espinacas? ¿O tu mamá te obligaba a comertelas diciendo que te harian muy sano y mas fuerte? Pues hoy realice una investigacion virtual para averiguar si en realidad las espinacas son tan "poderosas" como decían...y para ver si mi madre es de confianza, jaja.

Bueno, como algunos sabran, la espinaca es una planta originaria de Persia, tiene semillas espinosas y contiene bastante hierro, pero no en las cantidades que se nos han hecho creer. Aunque tiene casi 3 miligramos de metal por cada 100 gramos de verdura fresca y supera a la mayoría de las verduras, contiene menos hierro que las lentejas, el azúcar, los huevos y los mariscos. Una ración de hígado o un buen taco de morcilla, por ejemplo, es más rico en hierro que una torre de latas del mágico alimento de Popeye. Pero las espinacas ya eran bastante famosas antes de la aparición del personaje de caricatura. ¿Por qué tienen tanta fama las espinacas? Todo comenzó en 1890, cuando un investigador estadounidense estaba diseccionando una hoja de espinaca. Fue entonces cuando, acorde a la leyenda, su secretaria se equivocó al apuntar las propiedades en la línea correspondiente al hierro. Un simple error tipográfico y una inocente coma que se recorrió, fue todo lo que necesitaron las espinacas para volverse famosas. Aunque ya se ha corregido el error y ahora se sabe que las espinacas tienen 3 miligramos en lugar de 30. Un grupo de científicos alemanes descubrió en los años treinta la verdad sobre las espinacas y el hierro, pero ya era demasiado tarde. En 1933 los dibujantes Dave y Max Fleischer habían dibujado ya muchas latas de espinacas para su nuevo héroe Popeye. El nuevo primo de Betty Boop era un incansable consumidor de espinacas. Popeye ha hecho comer espinacas a todo el mundo. Aunque hay personas a las que les gusta el sabor, muchos niños las aceptan de buen grado sólo por el deseo de ser tan fuertes como el héroe de la televisión.Para los hombres que se dedicaban a vender espinacas, eran tiempos gloriosos. En Estados Unidos solamente, se incrementó a partir de la caricatura en un 33 por ciento el consumo de espinacas.Ahora conocemos el secreto de Popeye y se entiende entonces la razón por la que el marinero nunca le dio a Oliva una lata de espinacas, ya que además de que le quitaría la razón de ser al cachetón personaje, Oliva no se volvería definitivamente mucho más fuerte de lo que ya era.Las hojas de espinaca, sin embargo, siguen cargando con una fama que no les pertenece. En la historia de las ciencias hay muchos errores, que poco a poco se van difundiendo y son difíciles de enmendar.Las verdaderas propiedades de las espinacas se descubrieron en los años treintas y hasta la fecha miles de personas siguen creyendo que tienen una gran cantidad de hierro. Cuando la secretaria se equívoco desplazando esa coma se equivocaron los estadounidenses y con ellos el mundo entero. Habrá que pensar pues, en algún otro motivo para justificar la gran fuerza de Popeye.Lo que sí es cierto, el hecho de que un error tipográfico diera una fama poco merecida a las espinacas en cuanto a la cantidad de hierro que contienen, no disminuye sus otras cualidades.Estas hojas de un verde intenso y oscuro son muy ricas en vitaminas y minerales. Las vitaminas que más contienen sus hojas son la A y C, y una de las mejores formas de aprovechar estas cualidades es consumir las hojas crudas, lo cual se puede hacer en una gran variedad de ensaladas.La cantidad de minerales como magnesio, potasio, sodio, calcio y fósforo, que contienen las hojas de espinacas, también son muy importantes y de hecho son superiores a su cantidad de hierro. Dicha cantidad, aunque no es tan elevada como se creía, tampoco es del todo despreciable.Las espinacas también contienen en forma abundante, ácido fólico, que es muy importante para la formación de la sangre. Por si fuera poco, las espinacas son ricas en fibra, así que las personas que las consumen en suficiente cantidad evitan problemas de estreñimiento, así como enfermedades intestinales. Una de las grandes ventajas de las espinacas es que existen muchísimas formas de consumirlas, y el único límite que tienes al hacerlo es tu imaginación. Pero si no te gusta el sabor de las espinacas, puedes combinarlas con sabores que te agraden para que no te pierdas ninguna de sus muchas cualidades nutritivas.

Fuente: SePiensa.org
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